Un aspecto que suele interesar a los corredores a la hora de adquirir un nuevo par de zapatillas de running es el peso de las mismas, y este hecho se vuelve casi una obsesión cuando nos referimos a corredores minimalistas o a los que pretenden serlo. Resumiendo la cuestión, hablo de la importancia que se le suele dar a las variaciones de peso entre unas zapatillas y otras (no más de 200 gr en los casos máximos) buscando la mayor ligereza posible para que supuestamente, redunde en una mayor comodidad, eficiencia, y a la larga, mejores resultados.

Mi opinión personal es que 50 ó 100 gr de más o de menos no es en absoluto un factor importante y mucho menos determinante en la elección de unas u otras zapatillas. Para que nos entendamos, yo soy de los que en mis entrenamientos largos (generalmente por montaña), voy cargando con 1 litro de bebida (mínimo), algo de fruta fresca, barritas energéticas, frutos secos e incluso un mini-botiquín. Nunca he calculado el peso total de todo esto -a lo que habría de sumarle el de la mochila y la ropa-, pero desde luego, calzarme una zapatillas de 100 gr de más o de menos es algo totalmente irrelevante. Es por esto que no deja de sorprenderme que mucha gente acabe decidiendo entre unas zapatillas (que tal vez les resulten menos atractivas) y otras, por algo tan ínfimo como ¿20 gr?, ¿50 gr?… Aunque en cualquier caso, cada uno da valor a lo que cree conveniente, poniendo esos 20 gr por encima de otros conceptos.

peso de la zapatilla con 5dedos FiveFingers Bikila

También me causa estupor el ver cómo muchos corredores populares en sus competiciones de pueblo, usan las denominadas zapatillas “voladoras” (que casi en su esencia son minimalistas) como si de sus habituales zapatillas amortiguadas de entrenamientos se tratara, aterrizando sin ningún pudor con el talón, y pensando que por el simple hecho de cambiar de zapatillas para esa carrera en cuestión y llevar algunos gramos de menos en sus pies, sus registros mejorarán de manera considerable. Evidentemente, no sólo es un error a todas luces, sino una imprudencia bastante generalizada que demuestra una ignorancia supina, y que es culpable de muchas lesiones entre los populares; en lugar de mejorar su técnica de carrera durante los entrenamientos, se presentan a las competiciones encomendándose a los milagros de la industria del calzado deportivo y sus falacias generalizadas.

Volviendo al tema en cuestión, el peso “modelo” proporcionado por la marca para cada zapatilla, viene referido a un número en concreto, aunque en casi ninguna ocasión se especifica cuál es. Como compradores, tomamos este peso como algo general y damos por hecho que un 41 (por ejemplo) pesa lo mismo que un 46; no es que ignoremos lo obvio, sino que retenemos la cifra proporcionada por la marca y rápidamente la extrapolamos a nuestro número de pie sin pensar en esa relación peso-talla. De esta manera, si el consumidor se decide por llevarse un número 46, puede presuponer que lleva unas zapatillas que pesen 300 gr (según la marca) y resulta que pesan 350 (o vete a saber).
Insisto en que a mi me parecen cifras demasiado pequeñas para ser tenidas en cuenta, sobre todo dentro de mi mediocridad como runner, pero para muchos corredores es un factor clave.

peso de la zapatilla Vibram Five Fingers Bikila

El caso es que las comparativas de peso se suelen realizar entre dos modelos distintos de zapatillas, pero con características similares, y el dato extraido de la comparativa, junto con otros factores como el atractivo visual, las sensaciones y el precio, nos harán decidirnos por un modelo u otro. En cuanto a la relación peso-talla, me gustaría exponer unos datos curiosos que a mi me han hecho pensar un poco sobre todo este tema.

Por cortesía de Zami.es, he tenido acceso a unas comparativas de peso de las distintas tallas del modelo Vibram Fivefingers Bikila (hechas por ellos mismos con una balanza digital) y los datos arrojados son interesantes:

Talla 40: 140gr
Talla 41: 152gr
Talla 42: 156gr
Talla 43: 166gr
Talla 44: 168gr
Talla 45: 176gr
Talla 46: 178gr

Observando las cifras, lo primero que se aprecia es que la diferencia de pesos entre las distintas tallas no es proporcional. De esta manera, comprobamos que por ejemplo, entre la talla 42 y la 43 existen 10 gramos de diferencia, pero sin embargo, si comparamos la 43 con la 44, aparece una diferencia de 2 gramos… No acabo de entender a qué puede ser debido esta variación tan irregular. También, si tenemos en cuenta la longitud de las zapatillas para las tallas en cuestión, comprobamos que en el número 42 la medida es de 27,3 cm, a la 43 le corresponden 27,9 cm y la 44 llega a los 28,6 cm; en resumen, la diferencia de longitud entre la 42 y la 43 es de 0,6 cm, y entre la 43 y la 44 es de 0,7, por lo que comprobamos que la diferencia de longitudes tampoco guarda relación alguna con la diferencia de pesos.

Aunque esto sea simplemente un ensayo anecdótico sin base científica y sin tener en cuenta los posibles errores derivados de las mediciones hechas con una balanza casera, las cifras arrojadas son interesantes ya que demuestran a los corredores que dan una gran importancia al peso de las zapatillas, que deberían tener en cuenta que el peso de las mismas diferirá en función de la talla elegida, y no se deberá prestar tanta atención a los pesos “medios” proporcionados por el fabricante.

Si ya sabíamos que ninguna zapatilla es igual a otra, ahora podemos afirmar con datos que ninguna talla es igual a otra.

Salud!

5 Comentarios

  1. Totalmente deacuerdo. Yo añadiría que cada marca además da un peso oficial para una talla distinta, y por ejemplo inov8 que presume de ponerles el peso en los nombres a las zapatillas, en una 43 sobrepasan en un 20% ese peso. New Balance sin embargo da pesos muy cercanos a lo real, con menos del 5% de diferencia de lo anunciado con respecto a una talla 44.

    Por último decir que 50gr en una zapatilla es más relevante energéticamenteque 500gr en la espalda, ya que las energías cinéticas sumadas a los largos brazos de palanca que suponen las piernas, hacen que el sobreesfuerzo a nivel muscular para moverlos sea diferente. Aún así coincido contigo en que la gente se obsesiona con el peso y luego cargamos con mochilas hasta arriba o no somos capaces de ajustar nuestro propio peso corporal, lo que supone varios kgs extra.

    Muy buena entrada.

    • Hola
      Como principiante en esto del correr minimalista valoro no tanto el peso como el hecho de que la zapatilla se note lo mínimo posible en el pie, …vamos que sean lo más parecido a no llevar nada. Normalmente el peso lleva asociada esa sensación : y a más peso más sensación de ir calzado, otra cosa es que influya en el rendimiento y totalmente de acuerdo en que 60-10 gr no influyen para nada. Saludos !!

  2. Yo llevo una de las zapatillas minimalistas que mas pesan y sin embargo cumplen sus objetivos y la sensación de ir descalzo con ellas, la flexibilidad y el trabajo muscular y posicional que generan es magnífico, incluso diría que mejor que en otras zapatillas de menor peso.

  3. Suelo correr con las ultra, y cuando voy a un terreno abrupto cambio a las neo, y se nooootaaa. Pero solo al principio, el cuerpo se adapta a todo. Puesto que corro por el placer de correr, algo q descubrí gracias al barefoot, no sabría deciros a nivel de rendimiento cuanto influye el peso. Aunque el sentido común me hace pensar que el rendimiento también será cuestión de “pesos”.

    Buena entrada Gazza. Saludos

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