zapatillas de amortiguacion y dolor rodilla

El otro día, aprovechando las vacaciones estivales, estuve corriendo por el paseo marítimo con mi calzado favorito de verano, las sandalias Pies Sucios Simna. Como viene siendo habitual,aunque cada vez menos, cuando corro con las Pies Sucios la gente se me queda mirando, y más aún los corredores, que en ese momento inundaban dicho paseo. La cuestión es que esta vez el sorprendido fui yo, ya que vi más corredores de lo habitual con protección en las rodillas, las típicas rodilleras.
Puede ser porque no son corredores habituales y aprovechan estos días de vacaciones para intentar correr o simple y llanamente porque esta dolencia o lesión ataca especialmente a los corredores -entiéndase corredores con zapatillas con mucha amortiguación-.
Y como la pescadilla que se muerde la cola, si eres un corredor amortiguado y padeces estas molestias o lesión sólo tienes dos caminos. O te pasas al minimalismo/descalcismo y aprendes a utilizar el metro de amortiguador inteligente y gratuito que posees de serie, tu pierna. O te acercas a cualquier tienda de zapatillas de Running, donde te aconsejaran una zapatilla con más amortiguación, es decir, que tu lesión cerca de remitir corre el riesgo de acrecentarse.

Si eliges la primera opción te en cuenta que el camino no es fácil al principio. Tienes que fortalecer tus pies y piernas, y reaprender la técnica de carrera. Aquí te dejo una Guía para aprender la técnica de carrera y para realizar la transición.

¿Sabes por qué no debes usar zapatillas tradicionales o con amortiguación si te duele la rodilla?

Vamos a recordarlo:

  • El pie posee más de 30.000 terminaciones nerviosas. Si tapamos dichas terminaciones con una suela gruesa y acolchada, se anula la capacidad del pie de recoger las señales táctiles emitidas por el suelo, por lo que se confunde y en vez de interpretar que estamos pisando el duro asfalto, interpreta que estamos pisando sobre una superficie blanda y acolchada. En respuesta a esta información errónea nuestro sistema reflejo aumenta la rigidez articular en un intento de buscar estabilidad, ya que se cree que está pisando un terreno inestable. Esto provoca que las pisadas sean más dañinas. Es decir, las zapatillas amortiguadas eliminan la capacidad del pie de informar al resto del cuerpo el tipo de terreno que estamos pisando, ya que impiden la funcionalidad normal de los receptores táctiles.
  • Las zapatillas amortiguadas aumentan el estrés sobre el esqueleto, incluyendo a los pies.
  • Las zapatillas amortiguadas no dejan que entren en juego los mecanismos de moderación del impacto. Dichos corredores suelen atacar el suelo muy por delante del centro de gravedad, con la rodilla recta o poco flexionada, con lo que el impacto lo recibe el esqueleto, en lugar de amortiguarlo.
  • Por otra parte, las zapatillas amortiguadas suelen llevar soporte de arco, estabilizador del calcáneo, sistema para el control de la pronación, suela muy rígida, alta diferencia de altura entre el talón y el antepié (drop elevado), etc…todo esto influye en la restricción de movimiento del pie y en un cambio del patrón motor, con la consiguiente debilidad muscular y estructural del pie.

Conclusión, las zapatillas con amortiguación no eliminan ni previenen el dolor de rodilla, al contrario. Si corres con zapatillas con amortiguación tienes 3,41 veces más riesgo de sufrir una lesión*

*Relationships Among Self-reported Shoe Type, Footstrike Pattern, and Injure incidence. Goss DL, Gross MT. US Army Med Dep J. 2012, Oct-Dec: 25-30.

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